Este libro empecé a leerlo hace ya tiempo, pero me quedé estancada, no conseguía engancharme y lo dejé para más tarde.

He de decir, que esta vez sí he conseguido terminar de leerlo, pero tampoco me ha enganchado. Parece ser una novela con una intriga parecida a la novela negra, pero siguiendo el estilo de realismo mágico de García Márquez.
Cómo se suceden los acontecimientos y los saltos en el tiempo que tiene la novela, me han parecido interesantes, el problema (para mí) es la excesiva descripción. En mi opinión hay muy poco diálogo y acción como tal y demasiada explicación de los personajes, el ambiente, las calles... excesivamente detallada.
Lo que sí me llamó la atención y me pareció una muy buena crítica de la sociedad de esa época y que también se puede aplicar a la época actual. Es la falta de empatía de la gente, la pasividad ante un acontecimiento horrible que todo el mundo sabe que está a punto de pasar, pero pareces darle a todos igual. Desde el principio de la novela se anuncia que Santiago Nasar va a morir, nadie sabe cómo, pero todo el mundo sabe que ese hecho se va a producir y quiénes lo van a llevar a cabo, pero nadie hace nada por avisar a Santiago. Unos se toman esta noticia como un rumor sin fundamento, otros como algo imposible, otros ni siquiera creen que los asesinos se atrevan a cometer el delito, pero aun así todo el pueblo está pendiente de qué pasará, como si fuera una serie de televisión y no la vida real. Nadie avisa a Santiago sabiendo lo que va a ocurrir, y una vez la tragedia se ha cometido se llevan las manos a la cabeza.
¿Por qué nos llevamos las manos a la cabeza cuando acontecimientos que estaban ya anunciados suceden? ¿Por qué cuando sabemos que algo malo le va a ocurrir a alguien no le avisamos? ¿Por qué aunque nos parezca imposible que algo así pueda ocurrir estamos todos expectantes, pegados a las pantallas de los móviles o de la televisión, esperando a ver qué sucederá finalmente pero sin hacer nada al respecto?
El libro como crítica me ha gustado mucho, la manera de describir de Gabriel García Márquez es impecable. Pero a mí, que me gustan los libros donde haya mucha acción desde el principio hasta el final, no me ha conseguido enganchar tampoco en esta segunda oportunidad.